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Almacen Argentino Online

¿Cómo afecta el Covid-19 nuestra salud psicológica?

atención psicológica

Hola amigos, hoy volvemos a publicar una entrada en nuestro blog. Hemos estado pensando cómo podemos aportar ante esta situación que se está viviendo en el mundo, y hemos decidido hablar sobre algunas cuestiones relacionadas con la impacto psicológico de la cuarentena por Covid-19.

Antes de continuar con el artículo queremos contarles que en almacenargentino.online contamos con la ayuda de Daniel Benitez, un profesional que brinda servicios de atención psicológica a distancia para argentinos que residen en el exterior, su atención la realiza mediante videollamada de Skype, WhatsApp o telefónicamente, según lo requiera el paciente y cuenta con tarifas muy competitivas. 

A modo de resumen Daniel es Licenciado en Psicología egresado de la Universidad de Buenos Aires, con una sólida formación como psicoanalista consistente en posgrados, cursos, supervisión y análisis personal. Posee una amplia e ininterrumpida experiencia en consultorio privado no solamente como psicoanalista, sino también como terapeuta individual y vincular.

Daniel se especializa en los siguientes tratamientos:

Atención a problemáticas de desarraigo y transculturación para inmigrantes.

Fobias – Depresión -Inseguridad -Adicciones – Alcoholismo – Problemas de índole sexual – Problemáticas de pareja – Problemas de relación – Ataques de pánico – Angustia – Soledad – Duelo.

En caso de querer contactar con Daniel pueden enviarnos un mensaje a:

almacenargentino.online@gmail.com

Les brindaremos su contacto y la posibilidad de tener una consulta inicial de conocimiento totalmente gratuita. 

¿Cómo afrontar la cuarentena de manera exitosa?

Ante la pandemia del Coronavirus COVID-19, una medida general adoptada por la mayoría de los países es la cuarentena, como también el distanciamiento social y aislamiento preventivo para el resto de la población. Cuando nos encontramos en una cuarentena quedamos expuestos a la aparición de ciertas reacciones emocionales y psicológicas. Es sumamente importante la detección y el afrontamiento de estos signos debido a que, con el tiempo, podrían indicar la presencia de una problemática mayor o trastorno psicológico.

Entre los trastornos psicológicos relacionados a cuarentenas, catástrofes y situaciones graves, encontramos al trastorno de estrés agudo (TEA) o el trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Los que nos encontramos en cuarentena, aunque lo hagamos de manera preventiva frente al COVID-10, podríamos estar experimentando algunas de las siguiente situaciones:

  • Tener una preocupación permanente por enfermar que no nos permita dejar de pensar en otra cosa que no sea la enfermedad.
  • Encontrarnos analizando nuestras sensaciones corporales e interpretarlas como síntomas de enfermedad, cuando éstas sensaciones son normales y no la sintomatología que corresponde al COVID-19.
  • Vivir con la necesidad permanente de recibir noticias sobre el COVID-19 en nuestro país, del país de nuestros familiares o en el mundo en general.
  • Sentirnos tensos, nerviosos, con sensación de peligro inminente que nos generen terror y/o pánico.
  • Tener problemas para trabajar o realizar las tareas cotidianas.
  • Sentir una inmensa preocupación constante sobre el estado de salud de nuestros familiares.
  • Problemas para dormir y descansar correctamente.
  • Sentir nuevas sensaciones como la aceleración en nuestra respiración y ritmo cardíaco, temblores, sudoración, rubor facial.

Si estamos en algunas de las situaciones descriptas, lo mejor es seguir las  recomendaciones de protección psicológica que dictan los especialistas:

Evitemos el exceso de información

Limitemos el tiempo que dedicamos a las redes sociales, TV o radio a informarnos sobre el tema ya que la sobre información puede ser un estímulo contraproducente.

Elijamos cuidadosamente los medios por los cuales te informas

Evitemos los audios, videos o textos que circulan en redes sociales con información de dudosa procedencia, deben tratarse con mucho cuidado ya que nos pueden conducir a preocupaciones desmesuradas, reacciones de pánico y en consecuencia, tener un impacto negativo sobre nuestra salud mental. Es preferible que optemos por una fuente nacional o local en la que confiemos, para informarnos sobre nuestro entorno más próximo, y una fuente internacional reconocida por su seriedad para estar al tanto de lo que sucede en el mundo.

Seleccionemos fuentes de apoyo beneficiosas

Es imprescindible que  identifiquemos fuentes de apoyo saludables en nuestro propio entorno. Es preferible relacionarnos con personas que regulen sus emociones de forma moderada y no con personas que muestren los mismos niveles de miedo, angustia o ansiedad que nosotros.

Si no contamos con la posibilidad de tener estas fuentes de apoyo beneficiosas, la mejor opción es buscar ayuda profesional. Iniciar una consulta, asesoramiento o  un tratamiento médico/psicológico.

Mantener  e incorporar nuevas actividades en nuestras rutinas

Los que tenemos la alternativa de trabajar de forma remota debemos optar por un lugar cómodo en la casa y cumplir nuestro horario laboral habitual, dentro de las posibilidades que nos deja la vida en familia. También es fundamental conservar nuestras rutinas de cuidado personal, vestimenta y alimentación.

Debemos esforzarnos para realizar tareas creativas y productivas que estimulen procesos cognitivos saludables y nos alejen de los estímulos nocivos o innecesarios. Es tan importante esto como realizar actividades que involucren movimiento del cuerpo ya que será una fuente de descarga psicofísica aliviadora de ansiedades.

Validar nuestras propias emociones y las del resto

Las emociones son estados y reacciones psicofísicas transitorias. Ante amenazas o situaciones de peligro es válido que experimentemos ansiedad y miedo, que es una señal de alarma que nos sustrae de la situación peligrosa. Aquí lo importante es identificar, comprender y poner en contexto estos miedos para darles una dimensión correcta. Debemos activar la empatía y la compasión tanto para con uno mismo como para con quienes nos rodean.

Personas comprendidas en el grupo con mayor riesgo

Si bajo la información sanitaria actual somos considerados población de riesgo, debido a nuestras condiciones de salud preexistentes, patologías crónicas, edad avanzada, estar inmunodeprimidos, etc., podemos quedar en situación de aislamiento más estrictas.

Debemos ser consientes que atravesar una situación de aislamiento puede conducirnos a sentir: miedo, ansiedad, angustia, soledad, estrés, irritabilidad, frustración, aburrimiento, enojo y desesperanza. Por ello, es muy fundamental e importante que sigamos las recomendaciones de protección psicológica antes enunciadas y tengamos en cuenta los siguiente:

Conexión con nuestros seres queridos

Debemos comunicarnos mediante medios no presenciales de manera regular con nuestros seres queridos, amigos, familiares, compañeros de trabajo, vecinos o vínculos significativos en general. Si no contamos con este tipo de contactos podemos acudir a líneas telefónicas o canales online de contención que estarán dispuestos a ayudarnos.

No minimizar los potenciales riesgos reales

Solemos minimizar situaciones para evitar el temor o la ansiedad frente a la enfermedad, pero debemos tener en cuenta y considerar toda la información objetiva que las autoridades sanitarias de nuestros gobiernos están difundiendo para cuidarnos y confiar en fuentes de información y datos objetivos.

Intente no maximizar la posibilidad de riesgo

Como se dice tradicionalmente, ninguno de los extremos es bueno. El temor o la angustia de encontrarnos dentro de un grupo de riesgo, implica que debemos tener más precaución y prudencia pero no desesperarnos o entrar en pánico. Solo debemos seguir  los consejos médicos preventivos que nos indican los profesionales.

Pedir ayuda o soporte no es molestar ni preocupar a los demás

Somos competentes y podemos realizar muchas cosas por nuestra cuenta, pero hay momentos en nos encontramos con alguna limitación o impedimento y es natural solicitar a  otros una fuente de apoyo o ayuda práctica.

Estas han sido nuestras recomendaciones, no obstante seguramente existen personas que requieren de la ayuda de un profesional de la psicología, ya sea por la situación actual o por temas o tratamientos que llevaban con anterioridad y que la cuarentena está impidiendo que lo continúen con normalidad.

Desde almacenargentino.online contamos con la ayuda de Daniel Benitez, un profesional que brinda servicios de atención psicológica a distancia para argentinos que residen en el exterior, sus consultas son vía telefónica o Skype según lo requiera el paciente y cuenta con tarifas muy competitivas. 

A modo de resumen Daniel es Licenciado en Psicología egresado de la Universidad de Buenos Aires, con una sólida formación como psicoanalista consistente en posgrados, cursos, supervisión y análisis personal. Posee una amplia e ininterrumpida experiencia en consultorio privado no solamente como psicoanalista, sino también como terapeuta individual y vincular.

Daniel se especializa en los siguientes tratamientos:

Atención a problemáticas de desarraigo y transculturación para inmigrantes.

Fobias – Depresión -Inseguridad -Adicciones – Alcoholismo – Problemas de índole sexual – Problemáticas de pareja – Problemas de relación – Ataques de pánico – Angustia – Soledad – Duelo.

En caso de querer contactar con Daniel pueden enviarnos un mensaje a:

almacenargentino.online@gmail.com

Les brindaremos su contacto y la posibilidad de tener una consulta inicial de conocimiento totalmente gratuita. 

Nuestro mensaje final es:

Debemos cuidarnos y protegernos entre todos con empatía, compasión, amabilidad y respeto.